Cuadernos del Pespir

Textos / Apuntes

Mes: noviembre, 2016

4 BOCHAS AMIGAS

 

 

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QUÉ HAGA EL POETA en sus ratos de ocio pareciera no ser tema de las poéticas estudiadas, sí en cambio se registran sus dos o tres metáforas de cabecera. A veces un poeta que tiene metáforas de cabecera sólidas o sobrias, se ilustra y cobra realce. A veces el poeta carece de metáforas, maneja un puñado de palabras y usa 3 o 4 adjetivos corrientes. Lo veremos trotar entre dos arbustos secos, se volverá a la laguna -único signo de exclamación que advierte- con la cabeza arriba del físico para enfatizar aun más la figura. Siglos de ilustración fabricaron atrás para nosotros unos artefactos núbiles, telas para los títeres y metal, aglomerado, plástico, goma, vidrio, chapas acanaladas, desagües, plexiglás, poxipol, cartulina, tijera, fibras, Plasticola(R).

 

En el ejemplo de abajo, ánfora de Milton y Playmóviles:

 

 

Pág. 07

 

 

 

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…mirad si lo proprio parece que hicieron con el hieroglífico y símbolo de la rectitud y vigilancia que ha de tener el que tuviere el gobierno de alguna república, pues pintaban, para denotar esto, a su dios Osiris con una vara y un ojo en ella, que sin duda fue tomado del capítulo primero de Hieremías, donde dice que vio una vara que velaba.

Y para denotar que para alabar a Dios no hay lengua que baste, y que el silencio es su alabanza, era su símbolo el cocodrilo con la boca abierta y sin lengua.

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No sólo antiguamente los egipcios y hebreos usaron destas figuras para declarar sus conceptos, como de caracteres y letras, pero también la Iglesia lo usa, permitiendo pintarse la figura de Dios Padre, el Espíritu Santo, los ángeles y ánimas en formas de figuras visibles.

Cisne de Apolo. Alfonso de Carvalho

 

 

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En lugar de revisar estas figuras, nos revisaremos a nosotros mismos cuando practiquemos con la faz de un útil escribir con fichas de colores, cintas y discurso. Un chino, un polaco diría “leerte en el ocaso”, “donde doblan las balas”, un argentino -en cambio- hablará de estas figuras, pues, que los antiguos pintaban, (diciendo que) vinieron ahora los poetas a trasladarlas en letras y pintarlas bocalmente.

 

                                                                                                                                        N° 1

 

            el Centón, el qual no es otra cosa que vna juntura de metros sacados de partes diferentes del poema que varíen el sentido del que en su lugar propio tenían, como si vna persona de los versos de Virgilio tomara vno de vna parte, otro de otra, y otros de otras, y, mezclando los de las Eglogas a los de las Geórgicas, y éstos a los de la Eneyda, hiziera algún tratadillo. /…/ Desta manera fué el que Aristóteles dixo Hippocentauro de Cheremón, en sus Poéticos, y el que compuso vn Matrón, poeta, de los versos homéricos, de quien se escriue que juntó grande número y le aplicó a la cozina.

 

            Ay Grifos que dizen, difíciles mucho de ser entendidos, cuya dificultad no nasce de los vocablos, los quales son claros, sino del labyrintho y enredo dellos. Ay Enigmas, cuya dificultad nasce de los vocablos peregrinos o contrariedad de los propios, en los quales Enigmas no retienen los peregrinos su propia significación, sino que la truecan y mudan de manera que son desconocidos.

 

 

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En la larga tradición de las poéticas españolas sobre juegos verbales y jueguillos visuales del idioma, aparece la forma primigenia del collage en el centón, se supone que para abaratar a los soportes esperando allí cercanos al poeta, tiempo de composición y una visión con ojo de mosca sobre problemas de supervisión de las calidades. De esa misma tradición peregrina, de esa vieja homeopatía verbal, parecen venir cifrados como un amuleto en la fruta diaria y llegar con el telegrama todavía vibrando almanaques, afiches, poemas cúbicos, laberintos, epigramas, grifos, galas y licencias, estelas y máquinas de trabajo público, grillas de un Excel anterior para aplicar con las mecánicas de cero penique. ¿Cómo controlar en un papel tan pálido y a la vez vertiginoso, controvertido, este desmán de las formas textuales frente al desmadre de las flores y galas de trovar?

            Fácil y simple, con un tamiz comprado en cualquier ferretería.

 

 

El poeta y la cacozelía

Cuando el esgrimidor o púgil Entelo levantó la diestra con mayor ímpetu para aterrar al contrario, entonces -dice Virgilio (Aene. lib. 5)- se vio él mismo ir a tierra con gran fracaso.

Entelus vires in uentum effundit et ultro
ipse gravis, graviterque ad terram pondere vasto
concidit,………………………………………………………..

 

En los juegos que describe Estacio (Teb. lib. 6), cuando Partenopeo se adelantaba a todos en la carrera y ponía más esfuerzo en tocar la meta, entonces lloró su caída y su pérdida:

…………………iam finem iuxta dum limina victor
Parthenopaeus init etc. [………………………………
………………………………………………………………..]
Parthenopaeus humo, vultumque oculosque
Madentes ovruit ………………………………………

 

Desmanes propiamente de la cacozelía y efectos suyos. Los modos de perderse en ella son varios, pero excediendo siempre a la demasía como queda advertido.

Juan de Jáuregui, Discurso Poético.

 

 

 

 

 

 

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