EJERCICIO N° 0

Volquete, engrudo: El cuello del cisne

                           Papel maché, 1.58 x 12.86

         Al ojal pronunciado así con desgano y sin solemnidad. Velde vere dicho casi por obligación. Extendiendo la mano saludamos a nuestro jefe “Velde Al, vere ojal.” / Bien provistos de una gramática, con el guiño de la Dirección, bajo el estandarte de un Góngora bizarro que ha bajado anoche a los túneles excavados -qué ironía que los franceses al espejo lo llamen irrepetiblé- una finta, un río que corre entre las lechugas del Samborombón. / Que sumamos en agasajo a un número folclórico. / Que el asno está como todos los días dóciles en el pesebre de la señora Portillo.

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